El sistema de combate de Marvel: Lobezno se construye alrededor de la identidad más salvaje y física de Logan. Insomniac apuesta por una acción rápida, fluida y feroz, donde acortar distancias es esencial para aprovechar la letalidad de las garras de adamantium. El combate se siente cercano, contundente y táctico, con un ritmo que refleja la brutalidad del personaje sin perder precisión. Tendremos que leer el movimiento del enemigo, anticipar aperturas y reaccionar con agresividad controlada, combinando ataques rápidos con patadas pesadas, barridos feroces y golpes críticos que definen el estilo de Logan. La sensación de impacto es constante y cada enfrentamiento exige mantener la presión para evitar que los rivales tomen ventaja.
La verticalidad y el sigilo también forman parte del sistema. Podremos atacar desde arriba con ejecuciones silenciosas o sorprender a los enemigos desde coberturas, aprovechando los sentidos de Logan para detectar amenazas y rutas de aproximación. Esta combinación de sigilo y agresión permite abordar cada combate de forma distinta, adaptándonos al entorno y a la composición del grupo enemigo. Los Reavers, equipados con tecnología cibernética y armamento especializado, obligan a variar el ritmo y a buscar oportunidades para romper defensas o interrumpir ataques que serían letales si no actuamos con rapidez.
El núcleo del sistema se apoya en las
Técnicas, habilidades especiales que amplían el repertorio ofensivo y permiten controlar el flujo del combate. Tendremos técnicas que causan daño extremo, otras que rompen barreras defensivas y algunas que mantienen una inercia feroz que nos permite encadenar ataques sin dar respiro al enemigo. Estas técnicas pueden mejorarse para adaptarse a nuestro estilo de juego, creando configuraciones centradas en agresión pura, control de masas o supervivencia. La coordinación con Jean Grey en ciertos enfrentamientos añade un matiz táctico adicional, ya que sus poderes telequinéticos pueden abrir oportunidades para ejecutar
Critical Strikes, remates devastadores que reflejan la sincronía entre ambos personajes.
Otro pilar fundamental es la
Rabia, un recurso que generamos atacando, esquivando y desviando. La Rabia actúa como momentum y se divide en tres niveles basados en la resistencia, la resiliencia y la furia desatada de Logan. Cada nivel potencia nuestras capacidades ofensivas y defensivas, y permite activar el
Healing Factor para recuperarnos en mitad del combate. Cuando alcanzamos el nivel máximo, podemos liberar una exhibición estilizada de autoridad animal inspirada en la serie Black, White and Blood de Marvel, un estado que transforma el ritmo del enfrentamiento y nos permite dominar a grupos de enemigos con una ferocidad incontrolable. En situaciones críticas entra en juego la última defensa, una mecánica que activa el factor curativo cuando estamos al borde de la derrota, ofreciendo una oportunidad final para revertir el combate.
El sistema se completa con secuencias de acción que amplían la variedad de enfrentamientos. Tendremos persecuciones en motocicleta donde podremos destruir vehículos, cortar neumáticos o eliminar enemigos mientras avanzamos a gran velocidad. Estas escenas mantienen la identidad del combate cuerpo a cuerpo, pero añaden un componente cinemático que refuerza la brutalidad del personaje. La progresión del combate se complementa con adaptaciones que permiten desviar balas, absorber daño o aterrar a los enemigos, creando configuraciones únicas que influyen en la forma en que afrontamos cada misión. El resultado es un sistema de combate que combina agresividad, técnica y supervivencia, ofreciendo una experiencia que refleja la esencia más salvaje de Logan sin perder profundidad jugable.