La estructura jugable de Muramasa: Revanant Blades se apoya en una combinación de exploración lateral, combate técnico y progresión basada en espadas y amuletos. El ritmo del juego es directo, con escenarios que avanzan en desplazamiento horizontal y vertical, pero con suficiente variedad como para sentir que cada zona tiene su propia identidad. Tendremos libertad para recorrer las historias de los protagonistas en el orden que queramos, lo que permite adaptar el ritmo de la aventura a nuestras preferencias y descubrir el mundo desde distintas perspectivas. La exploración se centra en avanzar por caminos, aldeas, bosques, montañas y zonas infestadas de y?kai, con pequeños desvíos que llevan a cofres, objetos y encuentros opcionales que enriquecen el viaje.

El control es inmediato y responde con precisión, algo característico de Vanillaware. Cada protagonista tiene su propio estilo de movimiento y combate, lo que hace que la experiencia cambie según la historia que estemos jugando. La lectura de los escenarios es clara, y los enemigos aparecen con patrones que obligan a reaccionar con rapidez. La progresión se apoya en la creación de nuevas espadas, en la mejora de habilidades y en la selección de amuletos que refuerzan aspectos concretos del estilo de cada personaje. Esta combinación hace que el juego mantenga un ritmo constante, con momentos de exploración tranquila y enfrentamientos que requieren atención y dominio de las mecánicas.
Exploración y estructura de escenarios
La exploración en Muramasa: Revanant Blades se desarrolla en escenarios diseñados con un estilo artesanal que recuerda a las estampas japonesas del periodo Edo. Cada zona tiene su propio ambiente, desde bosques envueltos en niebla hasta aldeas iluminadas por faroles, y tendremos que avanzar mientras descubrimos rutas alternativas, enemigos ocultos y pequeños eventos que aportan contexto a las historias. Aunque la estructura es lateral, los escenarios incluyen bifurcaciones y caminos secundarios que permiten encontrar objetos, materiales y encuentros especiales que enriquecen la experiencia.

La navegación es sencilla, y el juego utiliza señales visuales para indicar puntos de interés, enemigos y rutas. Tendremos que prestar atención a los cambios de iluminación, a los sonidos y a las animaciones de los enemigos para anticipar enfrentamientos y preparar el cambio de espadas cuando sea necesario. La exploración también incluye actividades como cocinar, descansar en aguas termales o realizar encargos que aportan beneficios temporales o materiales útiles para la forja. Estas actividades ayudan a crear una sensación de viaje continuo y aportan variedad sin romper el ritmo del juego.
Combate y ritmo de los enfrentamientos
El combate en Muramasa: Revanant Blades es rápido, en tiempo real, técnico y basado en la gestión del medidor de espíritu. Tendremos que alternar entre espadas para evitar que se rompan cuando el espíritu se agote, y cada arma ofrece artes secretas que permiten ejecutar ataques avanzados, desvíos y movimientos que cambian por completo el ritmo del enfrentamiento. La lectura de los ataques enemigos es clara, y dominar los desvíos y los saltos encadenados es esencial para mantener la ventaja.

Los enfrentamientos se desarrollan en espacios cerrados dentro de los escenarios, y cada grupo de enemigos tiene patrones distintos que obligan a adaptarse. La variedad de criaturas del folclore japonés añade un componente táctico, ya que algunos enemigos requieren artes secretas concretas o cambios de espada para evitar que el medidor de espíritu se consuma demasiado rápido. La progresión del combate se siente natural, y a medida que desbloqueamos nuevas artes y espadas, las posibilidades se amplían y permiten crear secuencias más complejas.
Progresión, espadas y amuletos
La progresión en Muramasa: Revanant Blades se basa en la creación de nuevas espadas y en la mejora de habilidades que amplían el repertorio de movimientos de cada protagonista. El árbol de forja permite visualizar las rutas disponibles y planificar qué tipo de armas queremos desarrollar, ya sea priorizando potencia, durabilidad, velocidad o artes secretas específicas. Cada espada desbloquea técnicas que influyen directamente en el estilo de combate, lo que hace que la progresión se sienta significativa desde el primer momento.

Además de las espadas, los amuletos permiten reforzar aspectos concretos del combate y la exploración. Algunos mejoran la recuperación de espíritu, otros aumentan la resistencia a ciertos tipos de daño, y otros potencian habilidades específicas que encajan con el estilo de cada protagonista. La combinación de espadas y amuletos permite crear configuraciones que cambian por completo la forma de afrontar los enfrentamientos, y esta variedad hace que cada ruta del juego tenga su propia identidad jugable.
Actividades secundarias y ritmo de la aventura
Las actividades secundarias en Muramasa: Revanant Blades aportan variedad y ayudan a construir la sensación de viaje continuo. Tendremos acceso a aguas termales que permiten recuperar salud y espíritu, a sistemas de cocina que ofrecen beneficios temporales y a encargos que proporcionan materiales útiles para la forja. Estas actividades no rompen el ritmo del juego, sino que lo complementan y permiten preparar mejor los enfrentamientos más exigentes.
El ritmo de la aventura se mantiene constante gracias a la estructura de historias independientes. Cada protagonista tiene su propio tono, su propio tipo de viaje y su propio estilo de combate, lo que hace que la experiencia se sienta fresca incluso después de muchas horas de juego. La combinación de exploración, combate y progresión crea un equilibrio que encaja muy bien con la filosofía de Vanillaware, y que permite disfrutar del juego tanto en sesiones largas como en partidas más cortas.