El nuevo exclusivo de Nintendo Switch 2 desarrollado por Shapefarm se ha convertido en uno de los proyectos más llamativos del catálogo inicial de la consola gracias a su combinación de estética anime retro, físicas orbitales y un planteamiento cooperativo que nos obliga a trabajar codo con codo para avanzar. En Orbitals nos situamos en una galaxia inspirada en los animes espaciales clásicos, con estaciones deterioradas, tecnología analógica y una tormenta cósmica que amenaza con consumir los últimos restos de civilización.
La historia se presenta en formato episódico, con secuencias animadas dibujadas a mano que refuerzan la sensación de estar viviendo una serie de ciencia ficción de los años 80. A medida que exploramos los distintos sectores de la galaxia, descubrimos más detalles sobre el origen de la tormenta, las facciones que intentan sobrevivir y los secretos ocultos en las estaciones orbitales que debemos reactivar para restaurar la estabilidad del sistema. El tono narrativo combina aventura, drama espacial y momentos de camaradería entre los protagonistas, lo que aporta una identidad muy marcada al conjunto.
Uno de los pilares fundamentales de Orbitals es su jugabilidad cooperativa asimétrica, diseñada desde cero para que dos jugadores tengamos roles completamente diferenciados. Maki es una piloto impulsiva especializada en movilidad, saltos de precisión y maniobras arriesgadas, mientras que Omura es un ingeniero metódico capaz de manipular energía, activar mecanismos y resolver sistemas complejos. Esta dualidad no es superficial: los niveles están construidos para que cada acción requiera coordinación, comunicación y sincronización constante. La presencia de gravedad variable, campos de atracción y trayectorias influenciadas por la inercia añade una capa adicional de profundidad, ya que muchos puzles dependen de aprovechar la fuerza centrífuga o el movimiento orbital de objetos y plataformas. En varias secuencias debemos combinar nuestras habilidades para superar zonas en las que la física juega un papel determinante, desde cámaras de gravedad cero hasta corredores donde la atracción de cuerpos cercanos altera nuestros saltos y desplazamientos.
El diseño de niveles de Orbitals apuesta por una estructura amplia, con rutas alternativas, desafíos opcionales y secretos que solo pueden desbloquearse mediante una coordinación avanzada entre ambos personajes. Los desarrolladores han confirmado que cada mundo incluye objetivos secundarios que recompensan la experimentación y el dominio de las mecánicas combinadas, lo que incrementa la rejugabilidad. Además, el juego ofrece múltiples formas de disfrutar del cooperativo: pantalla partida local, juego online tradicional, emparejamiento con otros jugadores y la función GameShare, que permite que dos personas jueguen aunque solo una posea el título. Esta flexibilidad facilita que podamos afrontar la aventura en cualquier situación, manteniendo siempre la importancia de la comunicación como herramienta esencial. La variedad de escenarios también destaca, desde estaciones abandonadas cubiertas de vegetación hasta laboratorios en ruinas, astilleros espaciales y satélites que orbitan peligrosamente cerca de la tormenta cósmica.
A nivel técnico, Orbitals aprovecha las capacidades de Nintendo Switch 2 gracias a un motor propio desarrollado por Shapefarm que permite iluminación volumétrica, efectos de partículas avanzados y una fluidez de 60 fps incluso en pantalla partida. Las cargas entre zonas son prácticamente instantáneas, lo que favorece un ritmo de juego continuo sin interrupciones. La vibración háptica diferenciada para cada personaje ayuda a transmitir sensaciones únicas según la acción que estemos realizando, reforzando la asimetría jugable. Además de la campaña principal, el título incluye un Modo Desafío orientado a parejas que quieran superar niveles contrarreloj, así como una galería de arte desbloqueable con ilustraciones estilo anime que muestran el proceso creativo del estudio.
Con su mezcla de narrativa episódica, cooperación obligatoria, físicas orbitales y un estilo visual muy característico, Orbitals sigue muy de cerca la estela de juegos como It Takes Two o Split Fiction, con ese toque de anime retro de los 80, y una apuesta realmente original y singular del catálogo inicial de la consola, ofreciendo una experiencia que combina aventura, estrategia y precisión en un universo que destaca por su personalidad y coherencia estética.


