La fecha de lanzamiento de
Planet of Lana II: Children of the Leaf ya es oficial: el juego llegará el
5 de marzo de 2026 a todas las plataformas anunciadas, incluyendo PlayStation, Xbox, Nintendo Switch, Switch 2 y PC, además de formar parte del catálogo de Game Pass desde el primer día. Esta confirmación llega acompañada del tráiler publicado el 5 de febrero, que muestra una amplia variedad de biomas y una evolución notable en la escala y ambición del proyecto. En él pueden verse paisajes naturales de gran amplitud, profundidades marinas repletas de vida, bosques antiguos donde las raíces parecen tener voluntad propia, cementerios de robots que recuerdan el conflicto previo y zonas urbanas distópicas que revelan la huella tecnológica que amenaza el equilibrio del planeta. Todo ello está acompañado por la música compuesta por
Takeshi Furukawa, nominado a un BAFTA, cuya banda sonora vuelve a ser un pilar fundamental en la identidad del juego.
En este nuevo material se aprecia cómo Lana y Mui utilizan sus habilidades especiales para avanzar por entornos cada vez más complejos. Mui mantiene su capacidad para influir en criaturas y mecanismos vivos, un poder clave para resolver rompecabezas basados en simbiosis y reacciones del entorno. Lana combina exploración, sigilo y manipulación de elementos del escenario para abrir rutas alternativas y evitar a los robots que patrullan distintas zonas. Los jugadores debemos observar cuidadosamente cada detalle del entorno, ya que muchos puzles se basan en patrones naturales, comportamientos de fauna o estructuras que reaccionan a la luz, el sonido o el movimiento. La cooperación entre ambos personajes sigue siendo el núcleo jugable, pero ahora se integra de forma más profunda en la narrativa y en la construcción del mundo.
El tráiler también permite apreciar la variedad de biomas que encontraremos en Planet of Lana II: Children of the Leaf. Las zonas costeras muestran corrientes marinas que afectan al desplazamiento y a la resolución de puzles; los bosques antiguos presentan plataformas vivas que cambian de forma; los cementerios de robots introducen peligros mecánicos que requieren precisión y sigilo; y las áreas urbanas distópicas combinan estructuras abandonadas con tecnología activa que debemos sortear. Cada bioma cuenta con su propio lenguaje visual y sonoro, reforzado por la música de
Takeshi Furukawa, que adapta motivos y texturas según el tipo de entorno. Esta integración entre arte, sonido y diseño de niveles crea una experiencia coherente donde cada zona aporta nuevas mecánicas y desafíos.
Además de los biomas, el material reciente muestra cómo la jugabilidad de Planet of Lana II: Children of the Leaf se ha ampliado respecto al primer título. La interacción con criaturas del entorno es más variada, los rompecabezas combinan elementos orgánicos y tecnológicos, y la exploración incluye rutas opcionales que permiten descubrir fragmentos de historia ambiental. Los jugadores debemos aprovechar las habilidades de Lana y Mui para superar obstáculos que requieren sincronización, observación y experimentación. La presencia de robots letales añade tensión constante, obligando a alternar entre sigilo y resolución creativa de situaciones. Con la fecha de lanzamiento ya fijada y una visión más clara de su mundo, Planet of Lana II: Children of the Leaf se presenta como una aventura que expande su universo con mayor profundidad artística, narrativa y jugable.