Avowed apuesta por un sistema de combate muy dinámico, rápido y fluido, que combina cuerpo a cuerpo, magia y ataques a distancia con una naturalidad sorprendente. Es un enfoque más ágil que el de Skyrim, con esquivas, parries y habilidades que permiten adaptar la estrategia en cada enfrentamiento. La libertad para mezclar estilos es uno de sus grandes aciertos, y muchos análisis destacan precisamente esa versatilidad como uno de los puntos fuertes del juego.
La estructura del juego mezcla exploración, misiones principales y secundarias, y una narrativa ramificada que da la sensación de que el jugador decide su destino, aunque en realidad el impacto final de las decisiones no sea tan profundo como parece. El sistema de compañeros, cuatro en total, cada uno con habilidades y personalidad propias, añade variedad al combate y a las conversaciones, reforzando la sensación de aventura compartida.
Sin embargo, Avowed cae en la repetición. Las primeras horas son muy potentes, pero a medida que avanza la aventura, el juego reutiliza mecánicas, enemigos y situaciones, lo que hace que el tramo final pierda frescura. Además, es relativamente fácil volverse demasiado poderoso, lo que reduce el desafío para los jugadores más experimentados. Aun así, la base jugable es sólida, divertida y muy accesible, con un ritmo que invita a seguir avanzando.