El control en Mario Tennis Fever es intuitivo y se mantiene muy cercano al estilo clásico de la saga, un estilo muy arcade con influencias de golpes realistas (voleas, mates, liftados...). Sin embargo, el gran cambio viene de la inclusión de los Golpes Furor, que aportan un toque de caos al juego. Cada raqueta tiene un golpe especial con diferentes efectos: empujarle, llenar la pista de plátanos, lanzar ascuas para quemar al rival, crear zonas heladas/de barro para empeorar su control...Así hasta 24. Estos efectos dificultan el movimiento del contrario, forzando errores y añadiendo un elemento estratégico interesante. No obstante, el sistema tiene también un sistema de contraataque para evitar que gane siempre el primero en cargar el medido
Fever: si el oponente logra devolver el golpe antes de que la pelota toque el suelo, el efecto puede revertirse rápidamente.
Si ahora combinamos los 38 personajes disponibles, cada uno con sus fortalezas - potencia, velocidad, efecto... - con los 24 tipos de raqueta encontraremos un buen montón de posibilidades para crear nuestras estrategias, jugando contra la máquina (los diferentes niveles de dificultad de la CPU aseguran que cualquier jugador pueda encontrar un reto adecuado) o, lo mejor, con amigos. El título ofrece un buen número de modos de juego, cada uno con sus propias reglas. Desde los torneos individuales y dobles, hasta las Torres de los Retos y el modo Popurrí, donde se incluyen desafíos de puntuación especiales y retos muydivertidos. Los modos online permiten partidas competitivas de 1 vs. 1 o en parejas, con reglas personalizadas como el uso de raquetas Furor o no, lo que añade profundidad a las partidas.
Buscando hacer la acción todavía más accesible, no podemos pasar por alto el control de movimiento, ideal si queremos jugar sin complicaciones y perfectamente combinable con el normal para aquellos que prefieran disfrutar desde el sofá.