Como ya sabéis muchos, Onimusha: Way of the Sword es el séptimo juego de la saga de acción Onimusha de Capcom, quinto si solo contamos la saga central (8 si contamos además la entrega Genma Onimusha en Xbox), una saga que nació con las mismas premisas que el gran éxito de PSOne en su momento, Resident Evil, pero ambientado en un Japón feudal y con ligeros retoques estéticos y jugables. El primero de los juegos fue en PS2, Onimusha Warlords en 2001, que también vio la luz en PC dos años más tarde y del que hace unos años hemos tenido remaster en PS4 y PS5 (al igual que la segunda parte). Pero, ¿Cuál es esa ambientación? ¿Y su historia? ¿Sois nuevos en la saga y queréis conocer más sin jugar a los juegos (o refrescar conocimientos)? Acompañarnos en este viaje porque le vamos a pegar un repaso a la saga Onimusha.
Lore del universo Onimusha
El mundo de
Onimusha: Way of the Sword se sostiene sobre una mitología ancestral que explica el origen de los
Oni, la naturaleza de los
Genma, el papel del
Guante Oni y el significado real de convertirse en un
Onimusha. Este lore conecta la nueva entrega con la esencia espiritual de la saga y con elementos presentes en juegos anteriores, ofreciendo un marco que da sentido al conflicto entre mundos y al viaje de Musashi.
Los Oni
-
Clan ancestral que gobierna el inframundo.
-
Guardianes del equilibrio entre mundos.
- Pocos en número, pero de poder inmenso.
- Aliados de humanos elegidos.
- Fuente del poder del
Guante Oni.
Los
oni forman parte de la mitología japonesa desde hace siglos y suelen representarse como espíritus o demonios que castigan la maldad humana. En las leyendas son seres poderosos, temidos por su fuerza y por su vínculo con el mundo espiritual, y aparecen en cuentos, rituales y festividades como símbolos de protección o advertencia frente a la corrupción y el caos. En Onimusha, los
Oni son los antiguos gobernantes del reino infernal, encargados de mantener el equilibrio entre el mundo humano y las profundidades del infierno. Aunque su número es reducido, su poder espiritual es enorme y su misión es impedir que la corrupción Genma alcance la superficie. En la saga, los Oni han guiado a distintos guerreros humanos, otorgándoles habilidades que trascienden los límites mortales. En
Way of the Sword, la
Dama Oni actúa como narradora y guardiana del conocimiento, revelando el origen de este conflicto eterno.
Los Genma
- Criaturas de
caos y
malicia.
- Crecen con las atrocidades que cometen.
- Enemigos naturales de los Oni.
- Capaces de corromper tierra, templos y humanos.
- Su alma alimenta el poder Oni.
En el folclore japonés existen criaturas asociadas a la malicia y al caos como ciertos
yokai y espíritus vengativos que prosperan en lugares corrompidos. Los
Genma reinterpretan esta tradición como seres que crecen con las atrocidades que cometen extendiendo su influencia allí donde la oscuridad se abre paso. En el juego, los
Genma son seres oscuros que prosperan en el caos y la destrucción. Su fuerza aumenta con cada acto de malicia, debilitando la barrera entre el infierno y el mundo humano. En
Way of the Sword, los Genma han logrado escapar del abismo, extendiendo su influencia por Kioto y regiones como
Monte Oe. En juegos anteriores, los Genma han sido responsables de guerras, plagas y mutaciones que han marcado el destino de Japón.
Avichi, el abismo
- El pozo más profundo del infierno.
- Prisión creada por los Oni.
- Sello destinado a contener a los Genma.
- Su ruptura marca el inicio del conflicto.
Avichi es el nivel más profundo del infierno, un abismo donde los Oni sellaron a los Genma para proteger el mundo humano. Sin embargo, la malicia acumulada permitió a los Genma romper el sello y regresar a la superficie. Este evento es el origen del conflicto de
Way of the Sword y explica por qué Musashi es elegido para portar el Guante Oni.
El Guante Oni
- Arma espiritual creada por los Oni.
- Permite absorber almas Genma.
- Purifica la malicia del mundo.
- Despierta habilidades sobrenaturales.
- Puede costar la humanidad del portador.
El
Guante Oni es el vínculo entre los Oni y los humanos elegidos. Con él, un guerrero puede absorber las almas de los Genma, purificar la corrupción y despertar poderes que superan cualquier límite humano. En
Way of the Sword, Musashi recibe el guante tras caer en combate, renaciendo como un guerrero destinado a enfrentarse a la horda Genma. En entregas anteriores, el guante ha sido portado por héroes como
Samanosuke y
Jubei, siempre con el mismo riesgo: cuanto mayor es el poder, mayor es el precio.
El Onimusha
- Humano elegido por los Oni.
- Guerrero que lucha entre mundos.
- Alimenta su poder con almas Genma.
- Puede desafiar la muerte.
- Su transformación puede consumir su humanidad.
Convertirse en
Onimusha significa aceptar un destino que trasciende la vida humana. El poder del guante permite al portador realizar hazañas imposibles, sobrevivir a heridas mortales y enfrentarse a criaturas que ningún humano podría derrotar. Sin embargo, este poder tiene un coste: la transformación Oni puede consumir la identidad del guerrero si no mantiene su propósito y su disciplina. En
Way of the Sword, Musashi debe meditar sobre qué significa la verdadera fuerza para dominar el guante sin perderse en él.
La malicia
- Energía corrupta que alimenta a los Genma.
- Debilita la barrera entre infierno y tierra.
- Infecta templos, aldeas y humanos.
- Solo puede purificarse con el Guante Oni.
La
malicia es la esencia corrupta que los Genma liberan con cada atrocidad. Esta energía oscura debilita el mundo humano y permite que el infierno se abra paso a través de grietas espirituales. En
Way of the Sword, la malicia se manifiesta en zonas como
Monte Oe, templos corrompidos y aldeas devastadas. Purificarla es una de las funciones principales del Guante Oni.
El equilibrio entre mundos
- Los Oni protegen el mundo humano.
- Los Genma buscan romper el equilibrio.
- El Onimusha actúa como puente entre ambos.
- La corrupción amenaza con unir infierno y tierra.
El universo de
Onimusha se basa en un equilibrio espiritual entre el mundo humano y el inframundo. Los Oni actúan como guardianes, mientras que los Genma buscan romper ese equilibrio para extender su caos. El
Onimusha es el único capaz de cerrar esa brecha, enfrentándose a la malicia y purificando el mundo con el poder del guante.