A nivel jugable,
Tomodachi Life: Una vida de ensueño nos pone en un papel de dios creador dándoel vida a una isla totalmente personalizable. En ella vamos a crear a sus habitantes usando un completísimo editor de Miis en lo físico, generando su personalidad con 6 medidores diferentes, y luego haciendo que
cobren vida e interactúen entre ellos, y estaremos viendo cómo lo hacen tanto en un papel de espectador (muy divertido, al estilo de ver cómo evoluciona un
Tamagochi) como ayudándoles en las misiones que nos pidan. Crear cosas, generar diseños, modificar el urbanismo de la isla, ayudar con relaciones personales (incluso a encontrar el amor)... Las posibilidades son enormes.
Si bien no hablamos de un juego que requiera habilidad o constancia (es más divertido jugando a ratos), el título sí se aprovecha muy bien de nuestras capacidades creativas, nuestro ingenio y nuestras ganas de
liarla un poco añadiendo nuevos factores a la ecuación, como nuestros inventos, la decoración de las casas, frases que se pondrán de moda en la isla, incluso podemos crear
famosos y enviarlos para que interactúen, o inspeccionar los sueños de los habitantes. La fórmula, si bien no ilimitada - al final hay repeticiones de algunas partes - es muy profunda y divertida.