Vaya por delante que llevo años disfrutando de Xenoblade Chronicles X, desde la versión original de Wii U a la reciente
versión definitiva para Switch, disfrutando al máximo del contenido. Cuando anunciaron el parche de mejora esbocé una sonrisa, era la excusa perfecta para volver a explorar y disfrutar algunas horas más, pero... ¿compensaría esto el precio de la descarga? Vamos a verlo despacio.
Empecemos por el principio, hablamos de un parche centrado exclusivamente en mejorar la resolución y el rendimiento del juego original y, sinceramente, la mejora visual se nota muchísimo desde el primer momento. Nada más aterrizar otra vez en el planeta y empezar a recorrer las primeras zonas, me dio la sensación de estar jugando a una versión mucho más limpia y moderna del juego. Las texturas se ven bastante más definidas y, sobre todo, la nitidez general de la imagen ha mejorado muy sensiblemente. Antes había momentos en los que todo se veía un poco borroso a distancia, pero ahora el paisaje se mantiene claro incluso cuando estás mirando horizontes enormes. Ojo, eso sí, no hay nada
mágico en este mundo y se ha conseguido mejorar mucho la imagen, pero no hablamos de un juego rehecho en alta definición, todo esto se consigue con escalado y antialiasing, aplicando potentes filtros, algo que los más puristas notarán especialmente en teles 4K de tamaño grande.
Ahora el juego funciona a
4K y 60 FPS estables en modo TV
1080 y 60 FPS también muy estables en modo consola.
La distancia de dibujado también parece haber recibido un buen empujón. Ahora es mucho más fácil ver criaturas gigantes o estructuras lejanas a lo lejos e ir acercándonos de forma más natural (aunque hay algo de popping, eso sí, especialmente en las grandes ciudades). Eso hace que explorar sea más inmersivo, porque el mundo parece realmente enorme y continuo. Cuando estás en lo alto de una colina o volando con el Skell, el mapa se siente mucho más vivo y detallado.
Otra cosa que me ha sorprendido es cómo han mejorado la iluminación. Los ciclos de día y noche ahora tienen mucha más presencia, y la forma en que la luz del sol atraviesa ciertas áreas o cómo se ven las zonas bioluminiscentes durante la noche hace que el mundo resulte más espectacular. Hay momentos en los que simplemente me quedo quieto mirando el entorno, especialmente en zonas abiertas donde el cielo y el terreno se mezclan con efectos de luz muy bien trabajados.
Sin duda se notan las mejoras en la estabilidad del motor aprovechando la mayor potencia de Switch 2 Incluso cuando hay muchos enemigos, efectos o vegetación en pantalla, el juego se mantiene bastante fluido. En combates grandes o en ciudades con muchos NPC antes podía haber pequeñas caídas, pero ahora todo se mueve con una suavidad que se agradece (y mucho).
Los modelos de personajes y criaturas también se benefician del parche. No es que sean completamente nuevos, pero con la mejora en resolución y en los shaders se ven más definidos. Las armaduras, las armas y los detalles de algunos monstruos destacan más que antes. Incluso en las cinemáticas se nota que la imagen es más limpia y que los colores tienen más profundidad.
En general, me da la sensación de que esta actualización se adapta muy bien a la potencia de Switch 2, y hace brillar todavía más este juegazo. Es de esos parches que no cambian el juego en esencia, pero hacen que volver a recorrer su mundo sea muchísimo más agradable. Yo, desde luego, pagaría por un tratamiento similar para el resto de la saga...