A nivel jugable,
Little Nightmares III es un título de aventura con toques de exploración, puzle, plataformas y acción que además se puede disfrutar de forma cooperativa. Tendremos que llevar a dos niños por un gigantesco escenario en el que parecen
diminutos, hay decenas de peligros y terribles monstruos dispuestos a hincarles el diente en cuanto puedan. Menos mal que gracias al arco de
Low y a la llave inglesa de
Alone podremos ir solventando enigmas para avanzar, y es que la cooperación es clave incluso jugando en solitario.
En decisiones difíciles de justificar tenemos que, tras nuestra elección del principio - Low o Alone - no podremos volver a cambiar, ni a controlar temporalmente al otro personaje, se encarga una IA si jugamos solos. Esto puede ser un poco frustrante a veces porque no funciona tan bien como debería, a veces el personaje controlado por la máquina se adelanta y nos desvela alguna sorpresa, o nos marca el camino a seguir. Otras veces nos encontramos algún fallo puntual con el control que nos deja pensando que no podemos avanzar por algún sitio que sí es accesible. Y claro, la otra decisión controvertida es haber dejado solo un multijugador online; entendemos que es por haber incluido momentos en los que ambos personajes se separan un poco, pero se podría haber solucionado con una pantalla partida o algún cambio en los puzles.