En junio de 2026, Square Enix tiene un nuevo juego que nos llega con una interesante mezcla de estilo artístico y mecánicas de juego conocidas, aunque sorprende con un planteamiento ligeramente diferente a lo que nos tiene acostumbrados. The Adventures of Elliot: The Millennium Tales se parece y mucho a otros grandes juegos de la compañía de los últimos años, pero se aleja en las mecánicas acercándose más a algunos de los juegos más clásicos de la compañía de la época de Super Nintendo, creando una combinación única.
Vamos a echarle un vistazo a todo lo que nos propone este The Adventures of Elliot: The Millennium Tales.
Qué es The Adventures of Elliot: The Millennium Tales: Un ARPG HD-2D con alma propia
Empezamos por el principio; The Adventures of Elliot: The Millennium Tales combina la estética HD-2D con un enfoque de acción en tiempo real que recuerda a clásicos como Secret of Mana, pero con un ritmo más moderno y una puesta en escena que podría encajar perfectamente junto a producciones como Octopath Traveler. Su propuesta mezcla exploración, combates dinámicos y un viaje temporal que atraviesa distintas eras del continente de Philabieldia, un mundo donde la humanidad resiste en un territorio cada vez más reducido. La combinación a priori es de lo más interesante, y algunos incluso se han atrevido a decir que "
este es el The Legend of Zelda: A Link to the Past de Square Enix", aunque quizás eso también sea mucho.
El juego apuesta por un sistema de acción directo y muy fluido, con lectura de patrones, reposicionamiento constante y un uso inteligente de
las armas que podemos controlar, que cambian por completo el estilo de juego según la situación. Todo ello se apoya en una narrativa que evoluciona a través de distintas eras, algo que se aprecia mejor cuando profundizamos en
la historia completa del juego.
Una historia que viaja a través del tiempo
La aventura de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales comienza en el Reino de Huther, el último refugio de la humanidad en un continente dominado por tribus de bestias. La ambientación mezcla elementos de fantasía clásica con un tono melancólico: un reino que vive en paz, pero cuya seguridad depende por completo del hechizo de Salvaguarda que mantiene activa la princesa Heuria. Elliot, un joven aventurero criado en un orfanato, acepta investigar unas ruinas recién descubiertas más allá de la barrera protectora. Lo que parece un encargo rutinario se convierte en el detonante de un viaje que lo llevará a descubrir secretos enterrados durante siglos. Su compañera, Faie, un hada que solo él puede ver, aporta un contraste perfecto: ligera, intuitiva y con una conexión misteriosa con el pasado del continente.

A medida que Elliot y Faie avanzan, la narrativa se despliega con un ritmo que combina exploración, descubrimiento y un trasfondo emocional que crece con cada revelación. La maldición que cae sobre la princesa Heuria obliga a los protagonistas a cruzar la Puerta del Tiempo, un mecanismo que permite viajar a distintas eras del pasado. Este recurso no solo amplía el mundo, sino que también permite ver cómo Philabieldia ha cambiado a lo largo de mil años, mostrando civilizaciones en auge, épocas de crisis y momentos clave que marcaron el destino del continente. La historia que se desarrolla en este punto de partida se puede ver con más detalle en
la wiki de historia, donde se profundiza en los personajes y en el conflicto central que impulsa la aventura.
¿Y cómo se amplía una historia así? Nada mejor que los saltos temporales. El viaje entre distintas épocas no solo enriquece la narrativa, sino que también permite comprender cómo se formó el mundo actual y qué decisiones del pasado siguen afectando al presente. Las eras que Elliot y Faie visitan están conectadas entre sí y forman una cronología completa que puedes explorar en
la wiki de lore y eras, donde se detalla cómo evoluciona Philabieldia a lo largo de mil años.
Las cuatro eras de Philabieldia
El viaje temporal es uno de los pilares narrativos de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales. A través de la Puerta del Tiempo, Elliot y Faie recorren distintas épocas que muestran cómo ha evolucionado Philabieldia a lo largo de mil años. Cada era tiene su propia identidad, su tono y sus conflictos, y juntas forman un mosaico que explica por qué el continente ha llegado a su situación actual. Este enfoque permite que la narrativa no se limite al presente, sino que explore el auge, la caída y la transformación de civilizaciones enteras, algo que se aprecia con más detalle en
la wiki de lore y eras.
Era de la Salvaguarda
La Era de la Salvaguarda es el presente del juego y el punto de partida de la aventura. El Reino de Huther vive protegido por el hechizo de Salvaguarda, que mantiene a raya a las tribus de bestias. Es una época de calma aparente, pero también de fragilidad, ya que la seguridad del reino depende por completo del poder de la princesa Heuria. La aparición de ruinas desconocidas y la maldición que cae sobre la princesa desencadenan la misión de Elliot y Faie, marcando el inicio del viaje temporal.
Era de la Reconstrucción
La Era de la Reconstrucción muestra un periodo oscuro en el que Philabieldia intenta recuperarse de una gran crisis. Los asentamientos humanos son escasos, las tensiones con las bestias están en su punto más alto y la sociedad lucha por reorganizarse. Es una época marcada por la supervivencia, donde cada avance parece un pequeño triunfo. Viajar a esta era permite comprender los conflictos que dieron forma al presente y descubrir los primeros indicios de la amenaza que afecta al reino.
Era de la Magia
La Era de la Magia representa el momento de mayor esplendor del continente. La magia floreció y transformó la vida cotidiana, dando lugar a avances que ya no existen en el presente. Es una época luminosa, llena de conocimiento y poder, pero también de decisiones que tendrían consecuencias duraderas. Muchas de las ruinas que Elliot explora proceden de este periodo, y entender su auge y caída es clave para descifrar el misterio que rodea a Philabieldia.
Era del Florecimiento
La Era del Florecimiento es la más antigua de las visitadas por Elliot y Faie. Aquí se muestran los primeros pasos de la civilización humana, cuando las comunidades comienzan a organizarse y la magia empieza a manifestarse. Es un periodo de descubrimiento, de tensiones incipientes entre humanos y bestias, y de decisiones que marcarían el destino del continente durante siglos. Explorar esta era permite observar los orígenes del mundo tal como se conoce en el presente.

El viaje entre estas eras no es solo un recurso jugable: es el eje que sostiene la narrativa. Cada salto temporal revela piezas del pasado que encajan con los conflictos del presente, y las acciones de Elliot y Faie influyen en cómo se perciben los acontecimientos a lo largo del tiempo. Este enfoque permite que la historia avance en varias capas simultáneas, conectando personajes, culturas y decisiones a través de mil años de historia. Y precisamente son esos personajes ?desde Elliot y Faie hasta figuras clave como Heuria o Kaifried? quienes dan vida a cada una de estas épocas, algo que exploramos en
la sección de personajes principales.
Personajes principales
El reparto de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales está construido para acompañar la evolución del mundo y de las distintas eras que Elliot visita. El protagonista es un joven aventurero criado en un orfanato, con un sentido de la justicia muy marcado y una conexión emocional con los niños que dejó atrás. Su compañera, Faie, es un hada que solo él puede ver y que aporta tanto apoyo en combate como un contrapunto emocional y narrativo. La princesa Heuria, responsable del hechizo de Salvaguarda, es el corazón del Reino de Huther, mientras que el rey Hichard representa la estabilidad y la responsabilidad de un territorio que vive protegido pero en tensión constante. A su alrededor orbitan figuras como Kaifried, el ministro con una visión más agresiva del futuro del reino, y Euygene, el erudito que actúa como puente entre el conocimiento antiguo y los misterios que Elliot descubre en su viaje.

Cada personaje tiene un papel claro dentro de la narrativa, y su importancia se amplifica gracias al viaje temporal. Las motivaciones de Hichard, la presión que soporta Heuria, las ambiciones de Kaifried o el pasado de Faie adquieren nuevos matices cuando Elliot visita épocas donde sus decisiones ?o las de sus antepasados? han dejado huella. Esta conexión entre personajes y eras crea una narrativa en capas, donde cada encuentro aporta una pieza más del rompecabezas que forma Philabieldia. Puedes conocer en profundidad a Elliot, Faie, Heuria y el resto del reparto en
la ficha completa de personajes, que detalla su papel dentro de la historia y su relación con los acontecimientos que se desarrollan a lo largo del juego.
Un sistema de combate ágil, táctico y lleno de posibilidades
El sistema de combate de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales apuesta por una acción en tiempo real muy fluida, con un ritmo que recuerda a los ARPG más dinámicos. Elliot puede alternar entre dos armas equipadas, cargar ataques especiales y aprovechar la movilidad para esquivar, reposicionarse o buscar aperturas en el momento justo. La lectura de patrones enemigos, el control del espacio y la gestión del tempo de cada arma son fundamentales para sobrevivir en un continente dominado por bestias. Este enfoque combina la inmediatez de juegos como Secret of Mana con la precisión táctica de títulos más modernos, algo que se aprecia en
su sistema de combate, donde cada enfrentamiento exige adaptarse al comportamiento de los enemigos y al entorno.
En cuanto a
las armas que podemos controlar, la variedad es uno de los puntos fuertes del juego. Las espadas permiten atacar en amplios arcos y lanzar tajos a distancia, los escudos ofrecen defensa frontal, los arcos permiten mantener la distancia, los bumeranes golpean en ida y vuelta, las bombas abren rutas y causan daño en área, las lanzas destacan por su alcance, los martillos por su potencia y las cadenas con hoces por su control del espacio. Cada arma tiene un ataque cargado con propiedades únicas, lo que permite crear estilos de juego muy distintos: desde un enfoque agresivo y directo hasta uno más táctico, basado en mantener la distancia o controlar grupos de enemigos. Esta variedad hace que cada jugador pueda encontrar un estilo propio, y que cambiar de arma no sea un simple detalle estético, sino una decisión estratégica.
El papel de Faie en combate y exploración
Faie no es solo un acompañante: es una parte esencial del sistema de combate y de la exploración. Sus
acciones todas las acciones de Faie, que incluyen ataques automáticos, recolección de objetos y detección de trampas, añaden una capa táctica que recuerda a los compañeros de juegos como Ni no Kuni. Además, puede controlarse directamente con el stick derecho o por un segundo jugador en cooperativo local, lo que abre la puerta a estrategias coordinadas. Sus magias especiales, como Sprint o Warp, cambian por completo la forma de afrontar los combates: Sprint permite reposicionarse rápidamente, mientras que Warp teletransporta a Elliot a la posición de Faie, ideal para esquivar ataques o colocarse detrás de un enemigo. Incluso puede resucitar a Elliot en el mismo lugar a cambio de tul, lo que convierte la gestión de recursos en un elemento más del combate.

La sinergia entre Elliot y Faie es uno de los elementos más distintivos del juego. Mientras Elliot se centra en los ataques directos y en aprovechar las propiedades de cada arma, Faie actúa como un soporte activo que complementa su estilo de juego. Esta combinación permite crear situaciones muy dinámicas: usar Warp para colocarse detrás de un enemigo y rematarlo con un ataque cargado, lanzar un bumerán mientras Faie recoge objetos o activar Sprint para escapar de un ataque en área. Todo esto encaja de forma natural con el resto del
sistema de combate, creando enfrentamientos variados y llenos de posibilidades.
El combate no se limita a la acción directa: la personalización mediante
magicite la guía de magicite, que permite modificar armas y habilidades, añade una capa estratégica que influye en cómo se afrontan los combates y en qué papel desempeña Faie en cada situación. La combinación de armas, acciones y magia convierte cada enfrentamiento en un pequeño rompecabezas táctico, donde la clave está en entender cómo interactúan todas estas piezas.
El cooperativo local, un apoyo de un segundo jugador
Faie no es solo un acompañante: participa en combate, recoge objetos, detecta trampas y utiliza magias especiales como Sprint o Warp, que permiten reposicionarse al instante. Sus habilidades añaden una capa táctica que recuerda a los compañeros de Ni no Kuni, pero también podrían recordar a Navi de Ocarina of Time. ¿La principal diferencia? Aquí un segundo jugador puede coger un segundo mando y controlar a Faie en cooperativo local, que aunque realmente
no es un juego cooperativo para dos jugadores, sí que permite ese apoyo de un segundo jugaro para realizar ataques, o marcar algunos de los hechizos del personaje protagonista.
Magicite y personalización del estilo de juego
La magicite es el sistema de personalización más profundo de The Adventures of Elliot: The Millennium Tales, y uno de los elementos que más influye en la forma de afrontar los combates. A partir de fragmentos obtenidos en cofres, enemigos o zonas ocultas, Elliot puede formar piezas completas que modifican las propiedades de sus armas y habilidades. Este sistema no se limita a simples mejoras estadísticas: cada pieza de magicite altera el comportamiento del combate, desde potenciar ataques cargados hasta añadir efectos especiales como invulnerabilidad temporal, contraataques automáticos o ampliación del alcance. La
magicite que podemos equipar la guía de magicite, combinada con las armas y las acciones de Faie, permite crear estilos de juego muy distintos, desde builds agresivas centradas en daño explosivo hasta configuraciones defensivas basadas en bloquear y contraatacar.

El proceso de formación de magicite añade una capa estratégica adicional. Cada pieza tiene un coste de equipamiento, y Elliot solo puede llevar tantas como permita su límite total, que puede ampliarse pagando al comerciante. Esto obliga a tomar decisiones: ¿apostar por piezas potentes pero costosas, o por varias más ligeras que se complementen entre sí? Además, cuanta más magicite se forme, mayor será el rango del jugador, aumentando las probabilidades de obtener piezas raras con efectos más complejos. Algunas piezas están asociadas a armas concretas ?como la magicite de espada o la de lanza? y potencian sus propiedades naturales, mientras que otras permiten crear sinergias inesperadas, como usar una lanza para activar efectos que mejoran el daño de un martillo o potenciar ataques a distancia tras un bloqueo perfecto. Esta flexibilidad convierte cada enfrentamiento en un pequeño rompecabezas táctico, donde la clave está en entender cómo interactúan armas, magia y las propias
acciones de Faie todas las acciones de Faie, que pueden activar o complementar ciertos efectos.
La magicite no solo potencia el combate: también influye en la exploración y en la forma en que Elliot se enfrenta a los desafíos de cada era. Algunas combinaciones permiten atravesar zonas peligrosas con mayor seguridad, otras facilitan romper defensas enemigas o aprovechar mejor los ataques cargados de armas concretas. Esta profundidad hace que cada jugador pueda construir su propio estilo, adaptándose a las criaturas de Philabieldia y a los retos que plantea cada época. Y como ocurre con el resto del
sistema de combate, la clave está en experimentar, probar nuevas configuraciones y descubrir qué sinergias funcionan mejor para cada situación.
Con este sistema, la personalización se convierte en una parte esencial del viaje. La combinación de armas, acciones de Faie y magicite crea un abanico de posibilidades que permite afrontar los combates de formas muy distintas, reforzando la sensación de progresión y adaptando el estilo de juego a los desafíos de cada era. Es un enfoque que encaja perfectamente con la estructura del juego y que aporta profundidad sin complicar la experiencia, cerrando el círculo entre narrativa, exploración y combate.
Fecha de lanzamiento, plataformas y ediciones
El juego llega el
18 de junio de 2026 a PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC. Habrá varias ediciones disponibles, incluyendo una Collector's Edition con contenido físico exclusivo y una Digital Deluxe Edition con accesorios adicionales para Elliot. Si quieres ver qué incluye cada una, puedes consultar
el desglose de lanzamiento y ediciones.
Conclusión
The Adventures of Elliot: The Millennium Tales combina acción, exploración, viaje temporal y un estilo artístico muy cuidado. Su mezcla de combate dinámico, personalización mediante magicite y narrativa que atraviesa distintas eras lo convierte en uno de los ARPG más interesantes del panorama HD-2D. Tanto si te atraen los juegos de acción como si disfrutas del rol clásico con un toque moderno, aquí hay una aventura con mucha personalidad y un mundo lleno de detalles por descubrir.