Después de más de una década sin una nueva aventura bidimensional de la saga, Castlevania regresa con una propuesta que recupera buena parte de las señas de identidad que hicieron grande a la franquicia. Y lo hace con una protagonista nueva, Rose Belmont, hija de Trevor Belmont, que tendrá que enfrentarse a una amenaza sobrenatural que está arrasando París en el año 1499. Una aventura que combina exploración, combates, plataformas y una ambientación gótica que encaja perfectamente con el universo de la serie... Aunque, eso sí, valorando el título fuera de su saga hay que reconocer que
Belmont's Curse no lo tiene fácil en innovación u originalidad, ya que s propuesta recupera una fórmula que conocemos perfectamente y que, durante los años en los que Konami ha mantenido la saga alejada de las aventuras bidimensionales, ha evolucionado enormemente.

Afortunadamente el juego consigue brillar gracias a ideas interesantes como la integración del látigo como herramienta de movilidad (y combate), el sistema Arcana transformando las habilidades obtenidas de los jefes en poderes que podemos utilizar posteriormente, las mecánicas de mejora de estos Arcanos, los elaborados puzles o el sistema de vida, que permite jugar sin estar siempre al límite, pero tampoco superar a los jefes a base de pócimas y comidas. Y el otro gran comodín está en la genial adaptación dentro de la franquicia; la elección de Rose Belmont como protagonista, continuando el legado de Trevor y ampliando la historia de la familia Belmont. La aparición de enemigos clásicos con un aire totalmente nuevo, especialmente en el caso de algunos jefes ya míticos como puedan ser Carmilla, la Muerte, Medusa...