Edición Age of Hatred Collection en Nintendo Switch 2
Disponible a partir del 15 de septiembre de 2026
Disponible en
digital y en versión física aunque en code-in-box, no en cartucho completo.
Finalmente los usuarios de Switch 2 también vamos a poder disfrutar de la llegada de Diablo IV en una versión bajo el nombre
Age of Hatred Collection, una edición que reúne en un solo paquete el juego base y las expansiones
Vessel of Hatred y
Lord of Hatred. La fecha de lanzamiento es el 15 de septiembre de 2026, con un precio de 69,95 € de PVP que incluye juego y las expansiones. En este caso, tenemos acceso directo a regiones como
Nahantu y
Skovos, que amplían el mapa y la variedad de situaciones respecto al lanzamiento original en consolas PlayStation, Xbox y PC. La colección para Nintendo Switch 2 que no contentará a los fans más coleccionistas, ya que la caja comercial incluye un código de descarga en lugar de un cartucho tradicional. Esto significa que deberemos vincular la compra a nuestra cuenta y descargar todo el contenido desde la tienda digital de la consola, sin posibilidad de prestar o revender el juego como se hacía con los cartuchos de entregas anteriores de la saga, como
Diablo III en Nintendo Switch.
Clases disponibles y ampliación del elenco jugable
Uno de los grandes atractivos de Diablo IV en Nintendo Switch 2 es la amplitud de su elenco de personajes jugables. La Age of Hatred Collection incluye las cinco clases originales del lanzamiento inicial,
Barbarian,
Druid,
Necromancer,
Rogue y
Sorcerer, y suma además las incorporaciones posteriores:
Spiritborn desde Vessel of Hatred y las clases
Paladin y
Warlock procedentes de Lord of Hatred. De este modo, tenemos a nuestra disposición ocho estilos de juego bien diferenciados, que cubren desde el combate cuerpo a cuerpo más directo hasta la magia de control de masas y las configuraciones centradas en daño a distancia. Quien haya pasado horas en
Diablo II o
Diablo III reconocerá rápidamente la forma en que Blizzard reinterpreta arquetipos clásicos, adaptándolos a un diseño más moderno de habilidades, sin perder la esencia de la progresión de botín y la construcción de personajes.
La planificación a medio plazo también se deja notar en esta versión, ya que Blizzard ha confirmado la llegada de la clase
Amazon para la primera mitad de 2027. Esto encaja con la tradición del estudio de ir ampliando el repertorio de personajes con expansiones y actualizaciones de contenido, como ya se vio con la
Crusader en Diablo III: Reaper of Souls. En Nintendo Switch 2, tendremos la ventaja de entrar en Diablo IV con un plantel ya muy completo, y con la perspectiva de seguir recibiendo nuevas opciones jugables en los próximos años. Esta filosofía de crecimiento continuo se alinea con otros ARPG modernos como
Path of Exile o
Grim Dawn, donde la variedad de clases y estilos de juego es clave para mantener viva la experiencia a largo plazo.
Rendimiento, modos gráficos y adaptación al hardware de Switch 2
En el terreno técnico, la versión de Diablo IV para Nintendo Switch 2 llega con dos configuraciones gráficas diferenciadas:
Modo Calidad y
Modo Rendimiento. El Modo Calidad apunta a 30 imágenes por segundo, con resolución de 1080p en portátil y 1440p en modo sobremesa, buscando una presentación más detallada de escenarios, efectos de iluminación y densidad de elementos en pantalla. El Modo Rendimiento, por su parte, se orienta a los
40 fotogramas por segundo tanto en portátil como en dock, con resolución de 1080p en ambos casos. Aquí entra en juego un matiz importante: para alcanzar esos 40 fps en televisor, la pantalla debe ser compatible con una frecuencia de 120 Hz o superior, algo que conviene tener en cuenta si se quiere exprimir al máximo la fluidez del combate y la respuesta del control.
El rendimiento en portátil es sólido y que la calidad visual resulta convincente para el hardware de Nintendo Switch 2, mientras que el modo sobremesa ha recibido algunas críticas por una respuesta menos pulida. Aun así, el conjunto se sitúa en una línea similar a otros ARPG adaptados a consolas híbridas, con concesiones razonables para mantener la experiencia estable. Además, la versión incorpora funciones específicas del sistema, como controles táctiles, compatibilidad con ratón y teclado por USB, vibración del mando y opciones de accesibilidad, elementos que acercan Diablo IV a la flexibilidad que ya se ha visto en PC. Cuando uno conoce el género y ha probado títulos como
Diablo III en la primera Nintendo Switch, se aprecia el salto en resolución y en opciones de configuración, aunque el objetivo aquí sigue siendo equilibrar rendimiento y calidad dentro de las limitaciones del hardware.
Conexión permanente, juego cruzado y progresión compartida
Uno de los aspectos más relevantes de Diablo IV en Nintendo Switch 2 es la necesidad de mantener una conexión permanente a internet. Incluso sin suscripción a Nintendo Switch Online, la experiencia sigue siendo online, lo que implica que deberemos estar conectados para acceder a la campaña, las misiones secundarias, las actividades de mundo abierto, el cooperativo local, The Tower, las tablas de clasificación y el contenido de temporada. Para funciones más sociales, como formar grupos en línea, comerciar con otros jugadores, unirse a clanes, participar en enfrentamientos jugador contra jugador o encontrarse con otros usuarios en el mundo abierto, sí será imprescindible contar con la suscripción al servicio de Nintendo. Esta estructura recuerda a lo que ya se ha visto en otros títulos de Blizzard, como
Diablo Immortal o
Overwatch 2, donde la experiencia se concibe como un servicio en constante actualización más que como un producto cerrado.
La buena noticia es que la versión de Nintendo Switch 2 mantiene
juego cruzado y
progresión cruzada con el resto de plataformas, siempre que vinculemos nuestra cuenta de Battle.net. Esto significa que tendremos la posibilidad de seguir utilizando personajes ya creados en PC, PlayStation o Xbox, conservando el progreso y las compras realizadas en otros sistemas. Para quienes han invertido muchas horas en temporadas anteriores, esta continuidad resulta especialmente valiosa, ya que evita tener que empezar desde cero al cambiar de dispositivo. En el contexto de los ARPG modernos, esta filosofía de ecosistema compartido se ha convertido en un estándar, y coloca a Diablo IV en la misma línea que experiencias persistentes como
Destiny 2 o el propio
Diablo III en su etapa final, donde la cuenta del jugador se convierte en el eje central de toda la progresión.
Blizzard Entertainment, evolución de la saga y contexto dentro del género
Para entender el peso de Diablo IV en Nintendo Switch 2, conviene mirar a la trayectoria de
Blizzard Entertainment y a la evolución de la saga
Diablo dentro del género de los juegos de rol y acción. Desde el primer
Diablo en PC, la serie ha definido una forma muy concreta de entender el ARPG: combates en tiempo real, obtención constante de equipamiento, construcción de personajes y una atmósfera oscura que bebe tanto de la fantasía clásica como de elementos casi de terror. Quien haya seguido la saga recordará el salto que supuso
Diablo II en términos de profundidad y variedad de configuraciones, y cómo
Diablo III ajustó el diseño hacia una experiencia más accesible, sin renunciar al núcleo de la progresión de botín. Diablo IV se sitúa en esa línea, pero con un mundo más abierto, una estructura de temporadas más marcada y una integración más fuerte con servicios en línea.
Dentro del género, Diablo IV se encuadra en el ARPG clásico, y no en el estilo
souls-like que representan juegos como
Dark Souls,
Elden Ring o
Lies of P. Aquí tenemos combates rápidos, habilidades con tiempos de reutilización, construcción de personajes basada en árboles de talentos y una fuerte dependencia del equipamiento, más cercana a lo que ofrecen títulos como
Path of Exile,
Torchlight o
Victor Vran. La llegada a Nintendo Switch 2 amplía el alcance de la saga hacia un público que quizá ha conocido a Blizzard principalmente por
Overwatch o por adaptaciones anteriores de
Diablo III, y lo hace con una edición que concentra años de contenido y ajustes de diseño. Recuerdo haber leído entrevistas donde los responsables del estudio insistían en la importancia de mantener Sanctuary como un universo vivo, y esta versión para la nueva consola de Nintendo encaja perfectamente en esa visión a largo plazo.
Posicionamiento en Nintendo Switch 2 y relación con otras grandes producciones
La presencia de Diablo IV en Nintendo Switch 2 también debe entenderse en relación con otras grandes producciones que llegan al sistema. En los últimos años, hemos visto cómo ARPG y juegos de rol de corte más tradicional se han ido adaptando al ecosistema híbrido de Nintendo, desde
The Witcher 3: Wild Hunt hasta propuestas más recientes como
Monster Hunter Rise o
Xenoblade Chronicles 3, cada uno con su propia forma de equilibrar rendimiento y ambición. En este contexto, la Age of Hatred Collection se posiciona como una de las experiencias más densas y orientadas al juego en línea dentro del catálogo de la consola, con temporadas, contenido endgame y una estructura pensada para que tengamos siempre algo que hacer, ya sea explorando nuevas zonas, ajustando configuraciones de personaje o afrontando desafíos de alto nivel.
La coincidencia del lanzamiento con una nueva temporada, enmarcada en el 30 aniversario de la saga, refuerza esa idea de continuidad y celebración del universo de
Diablo. Mientras Blizzard mira hacia el futuro con el anuncio de
Diablo V para 2029, Diablo IV en Nintendo Switch 2 se convierte en el punto de referencia para quienes quieran vivir Sanctuary en la consola de Nintendo durante los próximos años. La combinación de juego cruzado, progresión compartida, expansiones integradas y soporte continuado sitúa esta versión en una posición privilegiada dentro del catálogo de ARPG de la plataforma. Para quienes disfrutan comparando sistemas de combate, construcción de personajes y diseño de mundos entre diferentes juegos, resulta especialmente interesante ver cómo Diablo IV se adapta al hardware y al público de Nintendo, manteniendo su identidad y, al mismo tiempo, dialogando con otras grandes sagas del género.